Suelo aparecer y desaparecer por temporadas. La gente que me conoce de hace bastante tiempo sabe de sobra que es difícil pillarme (por lo general) y más aun lograr que me quede asentada en un lugar concreto.
Me cuesta muchísimo estar en un lugar durante un largo periódo de tiempo, a decir verdad, ni en mi casa soy capaz de aguantar una semana entera sin dormir fuera aunque solo sea un día.
Mis amigos entienden esta faceta curiosa y puñetera y lo asumen como pueden, el problema viene cuando empiezas a conocer a alguien y éste no es capaz de comprenderlo. La gente tiene una costumbre muy estúpida, y es que, piensan que si pasas una larga temporada seguida a su vera, esa amistad o amor o lo que sea que tengas con esa persona, será para siempre. Yo veo las cosas de otra manera. Creo que si paso ese tiempo largo asentado con esta persona, me termino acostumbrando a ella, y no puedo valorar como es verdaderamente porque llega un momento, en cual se crea una rutina, he inconscientemente tú sigues esa rutina y "pierdes" (por decirlo de alguna forma) la manera de ver lo que vives con esa persona.
En cambio, si voy a verte, nunca será porque estoy acostumbrada a tí, será porque quiero que me enseñes, que me enseñes como vives, como te relacionas, qué cosas aprendes estando conmigo y lo que es mejor, iré porque te quiero conocer
Puedo decir que he tenido muchas experiencias de pasarme mucho tiempo con una determinada persona y que al cabo de un tiempo esa persona desaparecer de mi vida, y al volvernos encontrar toda la confianza que habiamos trabajado juntos se esfumó, sin más.
Prefiero tenerte lejos y saber que nuestra confianza nunca será traicionada por muchos años que pasen que tenerte cerca, desaparezcas y sentir que todo ha sido un sueño.
¡HE VUELTO!
P.D.
STAGE7 este primer post te lo dedico a ti mi pekeño. Gracias bebéh
Callosa de Segura: fuegos artificiales
Hace 2 años
5 comentarios:
Además está lo ocupado que estés. He recibido grandes broncas por parte de personas que se quejaban de que no les prestaba atención, de que no les llamaba ni quedábamos.
En el momento de recibirlas no me parecieron menos alucinantes que en este mismo momento. ¿No eres mi amigo/a? Si lo eres, ¿no deberías preguntarme cómo ando, si estoy bien o qué es de mi vida antes de quejarte porque no te llamo? Quizá me encuentro muy mal, quizá estoy sufriendo, quizá estoy privándome del tiempo que me gustaría dedicar a mis amigos porque tengo un sueño que conseguir y estoy esforzándome al máximo por conseguirlo. ¿Me deberías querer menos por eso? ¿Me has llamado tú, acaso?
Si te quiero, te quiero, estés cerca o lejos. Claro que el amor es como las flores, que si no las riegas de vez en cuando se secan. Pero el amor que yo busco en mis amigos es de secano. Está ahí perennemente, a sol y sombra y en lugar de marchitarse y quejarse porque no recibe unas gotas de rocío, cuando las recibe se alegra mucho y las disfruta al máximo.
Te quiero, bebeh!
(K)
Cuando tenemos lo que queremos dejamos de apreciarlo, aunque nos empeñemos en autoengañarnos pensando en lo felices que seriamos teniendo todo eso que queremos tener.
Alguna vez que otra hemos tenído esta conversación.
Sin más te dejaré que leas una de mis citas preferidas de Jorge Bucay que puse en su momento en mi blog.
Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mi, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi.
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
I love you!
Y sobre todo:
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas, que hoy,
hoy podés contar conmigo.
Sin condiciones.
muak pekeña!
I walk besides you...
Publicar un comentario en la entrada